Sangre en la orina (hematuria):
causas y detección.
Detecta la hematuria a tiempo y evita complicaciones.
Hematuria, macrohematuria, microhematuria, hematuria glomerular o urológica
¿Cuándo es una señal de alerta?
Ver un tono rojizo en el sanitario puede ser impactante. En urología, a esto le llamamos
Hematuria. Aunque en ocasiones la causa es algo sencillo de tratar, como una infección, en otras puede ser la primera "bandera roja" de una condición que requiere atención inmediata.
Tipos de Hematuria: ¿Cómo la detectamos?
No toda la sangre es visible a simple vista. Dependiendo de cómo se presente, la clasificamos en:
1. Hematuria macroscópica: Es la que puedes ver. La orina se torna rosa, roja brillante o de color "refresco de cola". Basta una mínima cantidad de sangre para cambiar el color, y aunque suele ser indolora, la expulsión de coágulos sí puede causar molestias.
2.
Hematuria microscópica: La orina se ve normal, pero al realizar un examen de laboratorio (EGO), se detecta una cantidad anormal de glóbulos rojos. Es igual de importante investigar su origen.
¿Por qué estoy sangrando? (Causas comunes).
El origen puede estar en cualquier parte del sistema urinario (riñones, uréteres, vejiga, próstata o uretra). Las causas más frecuentes son:
- Infecciones: Cistitis (vejiga) o Pielonefritis (riñón). Suelen ir acompañadas de ardor.
- Cálculos (Piedras): Cristales en los riñones o vejiga que irritan las paredes internas.
- Agrandamiento de la próstata: En hombres mayores, el crecimiento benigno puede causar sangrado.
- Cáncer: El sangrado sin dolor es uno de los síntomas iniciales de tumores en vejiga o riñón.
- Lesiones o traumas: Un golpe fuerte en la zona lumbar o abdominal.
- Esfuerzo extremo: El ejercicio de muy alta intensidad puede romper pequeños vasos sanguíneos.
- Medicamentos: Algunos anticoagulantes pueden facilitar la aparición de hematuria.
El gran mito:
"Si no me duele, no es grave"
Este es el error más común. Muchas veces, un sangrado por infección o piedras causa mucho dolor, lo que obliga al paciente a consultar. Sin embargo, el sangrado indoloro y silencioso es el que más debe preocuparnos, ya que podría ser señal de un tumor que apenas comienza.
Su siguiente paso:
No espere a que se repita.
Si noto sangre una vez y luego desapareció, no asuma que el problema se resolvió. La hematuria suele ser intermitente, pero la causa raíz permanece ahí.
El protocolo de diagnóstico suele incluir:
1. Examen de orina y sangre.
2. Ultrasonido o tomografía para ver los órganos internamente.
3.
Cistoscopia: Una revisión directa del interior de la vejiga en casos específicos.
¿Noto algún cambio en el color de su orina o sus análisis de laboratorio reportan sangre?
Agende una cita de inmediato para una valoración profesional.
