Reflujo vesicoureteral:
causas, diagnóstico y tratamiento.
Evite daño renal detectando el reflujo vesicoureteral.
Reflujo renal, nefropatía por reflujo, reflujo vesico-ureteral
Protegiendo los riñones de su hijo.
En un sistema urinario saludable, la orina es un camino de una sola vía: viaja desde los riñones, baja por los uréteres y se almacena en la vejiga. El
Reflujo vesicoureteral
ocurre cuando la orina se devuelve de forma anómala hacia los riñones.
¿Por qué sucede?
Normalmente, existe una unión entre el uréter y la vejiga que funciona como una
válvula de seguridad. Cuando la vejiga se llena o se contrae para orinar, esta válvula se cierra. En los niños con RVU, esta unión no cierra correctamente, permitiendo que la orina cargada de bacterias regrese al riñón, lo que puede causar cicatrices y daño renal permanente
(nefropatía por reflujo).
Señales de alerta en bebés y niños.
El reflujo no causa dolor por sí solo; el problema surge cuando provoca una Infección de Vías Urinarias (IVU). Consulte al urólogo si nota:
- En bebés: Fiebre sin causa aparente, irritabilidad, falta de apetito o vómitos.
- En niños mayores: * Ardor o dolor al orinar.
- Necesidad urgente y frecuente de ir al baño.
- Orina con mal olor o aspecto turbio.
- Dolor en el costado (espalda alta) o en el abdomen.
- Accidentes urinarios durante el día en niños que ya controlaban esfínteres.
¿Cómo se diagnostica?
Si su hijo ha tenido infecciones urinarias repetidas o una fiebre inexplicable, es probable que se soliciten estudios especializados:
1. Ultrasonido Renal: Para ver la forma de los riñones y uréteres.
2.
Cistografía (CUGM): Es el estudio clave. Se introduce un medio de contraste en la vejiga para observar en rayos X si el líquido se regresa hacia los riñones.
Opciones de tratamiento.
La buena noticia es que muchos niños superan el reflujo a medida que crecen, ya que la unión entre el uréter y la vejiga madura y se fortalece.
- Observación y antibióticos: En grados leves, se suelen recetar dosis bajas de antibióticos para prevenir infecciones mientras el niño crece y el reflujo sano solo.
- Tratamiento endoscópico: Una opción mínima invasiva donde se inyecta un gel (bulking agent) para fortalecer la válvula sin necesidad de cirugía abierta.
- Cirugía de reimplantación: En casos graves (Grados IV o V) o cuando hay daño renal progresivo, se realiza una cirugía para corregir la posición del uréter y crear una válvula funcional.
El diagnóstico temprano evita cicatrices.
Un riñón con cicatrices por reflujo no se recupera, por eso es vital actuar tras la primera infección urinaria con fiebre. Como especialista, mi objetivo es vigilar que el crecimiento de su hijo sea saludable y sus riñones se mantengan intactos.
¿Su hijo ha tenido infecciones urinarias frecuentes o le detectaron dilatación renal en un ultrasonido? ¡Agende una valoración especializada y cuidemos su salud renal!
