Cistocele (vejiga caída):

causas, síntomas y tratamiento.

Corrija la vejiga caída y mejore su calidad de vida.

Cistocele o vejiga caída, prolapso vaginal anterior, hernia de vejiga o descenso de vejiga.

Recupera tu seguridad y confort. 

El prolapso vaginal anterior, comúnmente conocido como cistocele o vejiga caída, ocurre cuando los tejidos de soporte entre la vejiga y la pared vaginal se debilitan o estiran. Al perder este "sostén", la vejiga desciende de su posición original y presiona la pared de la vagina, creando un bulto que puede ser molesto e incómodo.

¿Cómo saber si tengo un prolapso?

A menudo, en etapas iniciales no hay síntomas, pero a medida que progresa podrías notar: 

  • Sensación de bulto: Sentir o ver una "bolita" que sale por la abertura vaginal.
  • Pesadez: Una sensación de presión constante en la pelvis o el bajo vientre, especialmente al estar mucho tiempo de pie.
  • Dificultad urinaria: Sentir que la vejiga no se vacía por completo después de ir al baño.
  • Infecciones recurrentes: El residuo de orina facilita la aparición de cistitis constantes.
  • Incomodidad íntima: Molestias o dolor durante las relaciones sexuales.

¿Por qué sucede? 

El piso pélvico puede debilitarse por diversas razones que aumentan la presión en el abdomen: 

  • Factores ginecológicos: Partos vaginales múltiples o la llegada de la menopausia (por la disminución de estrógenos que mantienen los tejidos fuertes).
  • Esfuerzo crónico: Estreñimiento prolongado, tos crónica (fumadores o asmáticos) o levantar objetos muy pesados de forma habitual.
  • Otros factores: La obesidad y el envejecimiento natural de los tejidos.

Soluciones a su medida. 

Lo más importante que debe saber es que el cistocele es tratable y no tiene por qué acostumbrarse a la incomodidad. El tratamiento depende de la gravedad: 

1.

Casos Leves a Moderados: Muchas veces basta con fisioterapia del piso pélvico (ejercicios de Kegel) para fortalecer los músculos, o el uso de un pesario vaginal (un dispositivo de soporte que se coloca internamente).

2.

Casos Avanzados: Si el prolapso afecta tu calidad de vida o impide el vaciado urinario, la cirugía reconstructiva (mínimamente invasiva) es una excelente opción para devolver los órganos a su lugar.

No deje que el silencio empeore el problema. 

Un prolapso que no se trata puede derivar en problemas renales o infecciones crónicas. Si siente pesadez, nota un bulto o tiene problemas para orinar, una valoración urológica a tiempo puede evitar una cirugía mayor en el futuro.

 

¿Siente alguna molestia o presión inusual?

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